¿Es seguro viajar a Marruecos en 2026? Todo lo que necesitas saber
Marruecos es, por derecho propio, uno de los destinos más estables y acogedores del mundo árabe. Su cultura, basada en la hospitalidad sagrada hacia el invitado, convierte al país en un lugar donde el viajero no solo está protegido por las instituciones, sino también por la propia comunidad local.
Una infraestructura de protección discreta pero eficaz
El país mantiene un entorno de gran estabilidad. En las zonas turísticas y grandes ciudades, existe una presencia constante de servicios de seguridad que operan de forma profesional. Los índices de criminalidad violenta son notablemente bajos, y el respeto hacia el turista es una prioridad nacional. Viajar por libre, alquilar un coche o caminar por las medinas principales es una actividad cotidiana y segura para miles de personas cada día.
Hospitalidad y respeto: Las claves del viaje
La seguridad en este destino va de la mano con el entendimiento cultural. Aunque el ambiente es abierto y moderno en muchos aspectos, sigue siendo una sociedad con raíces tradicionales.
- Para mujeres viajeras: El país es seguro y cada vez más acostumbrado a la independencia femenina. La clave reside en la confianza y el respeto mutuo. Actuar con naturalidad y seguir las normas locales de etiqueta facilita una experiencia sin contratiempos.
- Para familias: Es uno de los destinos más gratificantes para viajar con menores. La protección hacia la infancia es un pilar cultural, y las familias suelen recibir un trato preferencial y extremadamente afectuoso.
- En pareja: Independientemente de la orientación, la norma general es la discreción. La sociedad valora la reserva en cuanto a las muestras de afecto en público, algo que aplica a todos los visitantes por igual.

Consejos prácticos para una estancia sin preocupaciones
Como en cualquier destino internacional, el sentido común es la mejor herramienta de seguridad:
- Zonas concurridas: En mercados o plazas con mucha afluencia, simplemente mantén tus pertenencias a la vista, como lo harías en cualquier capital europea.
- Transporte oficial: Utiliza siempre los "Petit Taxi" con taxímetro o los "Grand Taxi" para trayectos interurbanos, que son métodos regulados y fiables.
- Guías autorizados: Para explorar medinas laberínticas, contratar a un guía oficial garantiza una experiencia educativa y evita las molestias de personas que intentan ofrecer servicios no solicitados.
Marruecos no es un país para visitar con miedo, sino con curiosidad. Es un destino que permite la exploración desde el norte mediterráneo hasta el silencio del Sahara con la tranquilidad de saber que el viajero es siempre bienvenido.







